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CMP

sábado, 5 de abril de 2014

Lo que conviene saber del tema 2

Adjunto algunas preguntas que pueden servir como ORIENTACIÓN para la preparación del examen.

  1. Qué es un ser vivo.
  2. Cómo podemos comprender "causalmente" qué es un ser vivo.
  3. Qué niveles de vida existen y qué caracteriza a cada uno de ellos.
  4. Qué significan los términos: facultad, operación y objeto; cosa y órgano.
  5. Por qué sabemos que el hombre posee un estructura psíquica compleja.
  6. Cómo se definen: cada uno de los sentidos externos, el sensorio común, la imaginación, la memoria y la cogitativa.
  7. Qué son los apetitos irascible y concupiscible.
  8. Qué son las emociones (antropológicamente y psicológicamente)
  9. Cómo se pueden clasificar las emociones.
  10. Qué criterios podemos seguir para educar las emociones.
  11. Qué es la inteligencia, qué operaciones realiza, cuáles son sus hábitos.
  12. Por qué sabemos que la inteligencia no tiene órgano.
  13. Qué es la voluntad, qué operaciones realiza, cuáles son sus hábitos.
  14. Cuáles son los pilares de la personalidad madura.
  15. Qué es la personalidad, el carácter y el temperamento.

8 comentarios:

H. MARÍA ELENA JIMÉNEZ DELGADO. dijo...

El lenguaje humano es una realidad exclusiva del hombre. Mediante el lenguaje podemos comunicarnos con los demás y nos vamos socializando. Somos capaces de hablar y pensar a la vez. El lenguaje contiene lo que pienso y éste es capaz de hacer participar a varias personas de lo mismo. Quiero resaltar la operación de la inteligencia, el juzgar. El objeto de juzgar es el juicio, que es atribuir una propiedad a un sujeto en el cual puede haber Verdad o Falsedad. Tenemos que tener mucho cuidado en este aspecto, sobre todo para no hacer juicios negativos o que sean destructivos. Pensemos que Dios es el único Juez y es el que nos va a juzgar a todos en el día del Juicio Final.
Siempre había escuchado que querer es poder. Pero aquí en el libro nos resaltan tres modos de querer como operación de la voluntad. Querer es desear, querer es dominar, querer es decidir, querer es crear, querer es amar.
Con respecto a la madurez, tenemos que ayudar a que nuestros alumnos crezcan y maduren. Sin educación la persona no madura. Encontramos a jóvenes que todavía no han madurado lo suficiente, es verdad que cada persona tiene su ritmo personal, pero nosotros tenemos que ayudarlos a que ellos mismos disciernan qué es importante, qué secundario, qué relevante, qué un capricho. Cuando un sujeto es incapaz de esa simple operación está inhabilitado para la vida. No dejarnos llevar por los afectos, por lo que sentimos ante determinadas circunstancias, tenemos que dominar cuando estar alegre y cuando tristes.


Dolores Malpica dijo...

2. CÓMO PODEMOS COMPRENDER "CAUSALMENTE" QUÉ ES UN SER VIVO.
La causa principal que diferencia lo vivo de lo inerte no está en la materia -pensemos que los elementos químicos que forman una piedra y un animal pueden ser exactamente del mismo tipo-, sino que está en un orden particular en el que se agrupa esa materia, un programa concreto (principio y causa del orden) que mantiene unidos a los componentes materiales, aunque precisamente esa “causa de la vida” sea inmaterial. A ese principio vital se lo conoce como alma (en español), psique (para los griegos) o anima (para los latinos).
La materia no es, por tanto, la causa de la vida, porque, de lo contrario, todos los cuerpos estarían vivos (se aprecia perfectamente al pensar en la diferencia entre una persona y su cadáver). La causa de un cuerpo vivo es su misma vida, y no al revés; es decir, en el ser vivo no son las partes las que explican el todo, sino que éstas sólo son comprensibles en orden al todo y por su relación con el todo (si cogemos una cerebro, un corazón, dos pulmones, etc. y los unimos no conseguimos tener una persona, por mucho que la ciencia avance). Es el punto de vista de la causa final y no el de la causa material, porque los elementos de un ser vivo no bastan para explicar aspectos fundamentales de él, como puede ser el automovimiento.
Ahora bien, lo anterior no puede llevarnos a entender que en el ser vivo hay una dualidad entre cuerpo y alma, sino que sólo hay cuerpo cuando hay materia organizada por el alma. El alma es el acto formalizador del cuerpo físico orgánico.

5. POR QUÉ SABEMOS QUE EL HOMBRE POSEE UN ESTRUCTURA PSÍQUICA COMPLEJA.
El hombre posee diversas facultades (poder permanente) -como son la capacidad de ver o desear-, y estas facultades se especifican en unas operaciones u actos que, a su vez, se especifican por unos objetos, porque siempre vemos algo (un libro) o deseamos algo (unas vacaciones). A esto hay que añadir que el objeto no es la cosa en sí misma, sino la cosa conocida por mí; la cosa es material, pero el objeto es inmaterial, es la forma en la operación y no actualizando la materia (es muy clarificador el ejemplo del fuego, que como cosa quema, pero no como objeto conocido o pensado).

Por tanto, el hombre, su alma intelectiva, es capaz de realizar muchas operaciones distintas (sobre determinados objetos) gracias a que tiene una estructura -o conjunto de facultades que lo componen- compleja o rica.

H. MARÍA ELENA JIMÉNEZ DELGADO dijo...

ALGUNAS RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS DE LO QUE CONVIENE SABER DEL TEMA 2
1. Qué es un ser vivo.
Un ser vivo es una materia formalizada desde dentro, formando unidad sustancial. En el ser vivo no son las partes las que explican el todo, sino al revés: las partes sólo son comprensibles en orden al todo y en cuanto interrelacionadas según el todo –a esto llamamos organicidad-
2. Cuáles son los pilares de la personalidad madura.
• Capacidad de afrontar lo arduo. Su déficit impide al sujeto realizar operaciones propias de quien debe superar obstáculos, situación necesaria para viir en un contexto real. Radica en el apetito irascible, crece hasta la propia voluntad. En este punto se habla de virtud de la fortaleza.

• Capacidad de distinguir medios y fines, o de mesura en el deleite presente. Es la capacidad de retardar el deleite en función del conocimiento de objetivos mejores. Su déficit haría de la biografía humana algo carente de sentido alguno dado por el sujeto, que quedaría esclavizado bajo el placer inmediato. Su raíz se halla en el apetito concupiscible. A la virtud que se desarrolla desde esta mesura se la denomina templanza.


• La capacidad de reconocer empáticamente al otro en cuanto otro, en orden a un trato adecuado. Permite reconocer a otra persona como distinta y como igual, y un trato acorde a la realidad, sin desajustes (justicia).

• La capacidad de decidir, atendiendo a lo real. La toma de decisiones nos obliga a mirar directamente a la razón práctica y a la voluntad. La virtud que dispone a la persona para actuar correctamente en cada situación particular es la prudencia.
3. Qué es la personalidad, el carácter y el temperamento.
Personalidad: conjunto de rasgos suficientemente estables que caracterizan el obrar, presupone las determinaciones temperamentales y caracterológicas del hombre.
Carácter: predisposición operativa del hombre y más en concreto, el estilo o patrón habitual de conducta.
Temperamento: Disposición somática que lleva a reaccionar de modo diverso ante estímulos determinados.


Juana Mª Urcelay Delgado dijo...

1. Qué niveles de vida existen y qué caracteriza a cada uno de ellos.
Si comparamos los seres vivos entre sí, observamos que no todos pueden realizar las mismas operaciones y que tienen diferentes niveles de inmanencia. De ésto se deduce que existen diferentes niveles de vida a los que les corresponden diferentes especies de alma, que hacen posible sus correspondientes actividades vitales. Además, estos niveles de vida además de ser diferentes están jerarquizados, de tal forma que las formas de vida superior engloban las formas de vida inferior.
Tradicionalmente se han clasificado en:
• Vida vegetativa
La manifiestan los vegetales o plantas, que poseen un alma vegetativa.
Se caracterizan por:
 Poseen las funciones de nutrición, crecimiento y reproducción.
 Carecen de conocimiento.
 Tienen una débil individualidad, son más la especie que ellos mismos.
 En el hombre se llama el “fondo vital”.
• Vida sensitiva
La manifiestan los animales, que tienen un alma sensitiva.
Se caracterizan por poseer las características de la vida vegetativa más las siguientes:
 Tienen las funciones de conocimiento y apetición sensibles: conocen lo concreto sensible y tienden a ello guiados por el instinto.
 Pueden hacer más cosas, les pueden pasar más cosas y pueden retener más.
 Se produce un aumento de la capacidad de aprendizaje que va unido a un aumento del cerebro y a un aumento del período de gestación, con una prolongación de la “infancia”, una disminución del número de crías por parto y una cierta “estabilidad familiar”.
 En el hombre se llama “fondo animal” o “inconsciente” y en los animales es una “inteligencia inconsciente”.
• Vida intelectiva
Propia del hombre, que posee todas las características de los otros tipos de vida más las suyas propias:
 Se propone sus propios fines.
 Tiene entendimiento o capacidad de trascender a lo sensible y aprehender lo universal.
 Tiene voluntad o capacidad de tender o apetecer los bienes captados por la inteligencia.
 Tiene autoconciencia: se hace cargo de sí mismo.
Así, el hombre se da a sí mismo normas que regulan sus actividades o leyes (es lo que se llama cultura), posee un lenguaje y tiene una gran capacidad de aprendizaje e invención, generando la cultura, la historia, el arte, etc.
2. Qué criterios podemos seguir para educar las emociones.
Las emociones no sólo pueden sino que deben ser educadas para ajustarlas a la propia realidad y a la del entorno. Como las emociones son algo que nos pasa, su control ha der ser indirecto, actuando sobre la imaginación, la cogitativa y las pasiones. Para ello se hace necesario:
• Un ajuste del juicio de la cogitativa a la realidad por medio de la inteligencia.
• El perfeccionamiento de la imaginación.
• Fortalecer el apetito irascible, ampliando así el ámbito de lo deseable.
• Mejorar el apetito concupiscible, para no caer en lo que se ofrece apetecible en un primer momento.
• Mejorar el ajuste de las respuestas cognitivas, conductuales y fisiológicas.

Sólo mediante la educación de las emociones se logra superar las tendencias, se logra que la reacción emocional sea proporcional a su causa, se consigue adecuar la emoción a la realidad y se puede controlar la conducta para que ésta no impida la reflexión sobre el ajuste a la realidad, se logra una vida menos caprichosa y se facilita que lo bueno guste y que lo malo no.

Juana Mª Urcelay Delgado dijo...

3. Por qué sabemos que la inteligencia no tiene órgano.
El ser humano es capaz de conocer que está conociendo, por tanto, la inteligencia se ve a sí misma, cosa que no sucede por ejemplo a la vista, ya que no podemos ver al ojo (órgano) viendo. Esta afirmación nos lleva a concluir que la inteligencia no tiene órgano. Además, el hombre puede pensar cualquier cosa, el objeto pensable es ilimitado. La inteligencia no tiene un órgano que le limite el objeto a pensar, no existe una limitación orgánica. Por tanto, la inteligencia además de ser inmaterial como el resto de facultades, es además espiritual, no depende de la materia aunque sí que es cierto que conoce a partir de los objetos de los sentidos externos.
4. Cuáles son los pilares de la personalidad madura.
Tanto los hábitos de la inteligencia como las virtudes de la voluntad constituyen los pilares de la personalidad madura. Así, para lograr una personalidad capaz de desenvolverse adecuadamente en el mundo, han de crecer cuatro capacidades:
• La capacidad de afrontar lo arduo o capacidad de afrontamiento. Esta capacidad radica en el apetito irascible y crece hasta la voluntad, hablando entonces de la virtud de la fortaleza.
• La capacidad de distinguir medios y fines o de retardar el deleite en pos de un objetivo mejor. Esta capacidad radica en el apetito concupiscible y crece hasta la voluntad, desarrollándose la virtud de la templanza.
• La capacidad de reconocer empáticamente al otro en cuanto otro, permitiendo un trato acorde a la realidad, justo y adecuado. Incluye muchas de las caracterizaciones de la inteligencia emocional.
• La capacidad de decidir atendiendo a lo real. Para ello se hacen necesarios hábitos intelectuales y volitivos, característicos de la madurez. La virtud necesaria es la prudencia.

Terminando, como último pilar de la personalidad madura se encuentra el rasgo del sentido de la filiación, el agradecimiento, o dicho en términos clásicos, la piedad o reconocimiento de que casi todo es recibido. Y visto con radicalidad, el reconocimiento de que el propio ser personal nos ha sido dado por el Ser Personal.

Unknown dijo...

Ana Díaz
Personalidad
Cuando hablamos de persona nos referimos al núcleo específico de cada hombre, la persona es única e irrepetible y tiene unas características concretas como la inmanencia de la que se deduce la intimidad de la persona, la manifestación de esa intimidad hacia los demás, la libertad, como característica radical y la capacidad de dar, de amar. Estas cualidades hacen a cada persona ser quien es, única.
La personalidad es la manifestación de la persona, es su forma de actuar en sociedad, su conducta en el medio que le rodea. Tiene dos dimensiones, una biológica y otra cultural y abarcan todas la manifestaciones del hombre, las emotivas, las cognitivas y tendenciales. La acción educativa como ayuda al crecimiento personal, tiene como objetivo impulsar la madurez de la personalidad. Esta madurez se caracteriza por la adquisición de distintas capacidades, que al afectar a la voluntad se puede hablar de virtudes como la fortaleza, templanza, justicia y prudencia. Pero no únicamente tener estas virtudes significa ser una persona madura, pues hay que atender a un aspecto de la persona del que ya hemos hablado, la condición de hijo, de ser creado, no creador. Esta condición nos hace agradecer todo lo que hemos recibido, es decir, en cuanto nacemos por el mero hecho de existir somos dotados de la dignidad humana y la libertad, intrínsecas en la condición de persona. Esta dignidad humana es la que nos empuja a explotar nuestras capacidades, estamos hechos para crecer. No sólo la educación en este aspecto es posible, sino que es necesaria con la ayuda externa. La actitud radical por esta realidad es la de agradecimiento, y así la madurez de la persona será real. El primer agradecimiento sería propio orientarlo hacia los padres, que cuanto menos, nos dieron la vida, después a la sociedad que nos empuja a crecer, pero el principal agradecimiento ha de ser al Creador, que nos dio la vida. Este planteamiento de filiación y agradecimiento me recuerda a la parábola de los talentos de Jesucristo, que exhorta a usar bien los dones recibidos, y a pensar que sería de tontos no usarlos, minusvalorando de esta forma el fin de la propia existencia.

H.Karla Vanesa Espinoza dijo...

¿QUÉ ES EL HOMBRE? EL HOMBRE ES UN DETERMINADO TIPO DE SER VIVO.
1) Qué es un ser vivo.
Un ser vivo, es una materia formalizada desde dentro, formando unidad sustancial. Es decir, toda materia que tenga un principio vital es un ser vivo. La diferencia entre la maquina y el ser vivo es que este no tiene un cuerpo físico orgánico. Por lo tanto podemos decir que la materia no es un ser vivo. El ser vivo se da cuando hay una unidad sustancial entre el cuerpo y alma. El alma es el acto primero ya que es quien hace que el cuerpo viva; de ahí derivan sus propiedades y operaciones.
Finalmente un ser vivo tiene unas características físicas y metafísicas.
• Características físicas: la organización, la nutrición, la reproducción, la conservación y la evolución.
• Características metafísicas (intentan decir el modo de ser de las cosas):
- Automoción: es el principio de cualquier acción.
-Inmanencia: es la capacidad de obrar sin perder la propia identidad.
-Organicidad y la heterogeneidad: en el ser vivo no son las partes las que explican el todo, sino al revés: las partes solo son comprensibles en orden al todo y en cuanto interrelacionadas según el todo. Estas partes no son separables.
-Automovimiento: el ser vivo posee en su interior una fuente de energía, y se mueve a sí mismo.
-Unidad: ser vivo y ser uno son la misma cosa. A mayor intensidad vital, mayor unicidad.

10) Qué criterios podemos seguir para educar las emociones.
Algunos criterios para discernir y plantear estrategias de acción en torno a la madurez emocional son:
a. Que la reacción emocional sea proporcional a la causa que lo produce – tanto en su dimensión cognitiva, fisiológica como conductual --.
b. Habrá que procurar que las respuestas se hagan conscientes, para poder verbalizarlas y aplicar el criterio anterior. Hablar, objetivar, es uno de los mejores modos de educar las emociones, siempre que se tenga deseo de adecuar la emoción a la realidad.
c. Es importante que la conducta no impida la reflexión sobre el ajuste de la propia realidad: en general las pérdidas de control nos ayudan a madurar.
d. Que las emociones no rompan los proyectos vitales – no hagan caprichosas nuestra vida --.
e. Facilitar que lo bueno en sí guste y lo malo en sí disguste.
14) Cuáles son los pilares de la personalidad madura.
Por madurez ha de entenderse no algo que ocurre por el mero paso del tiempo, sino una peculiar cualidad de la persona fruto de la incorporación de aspectos que el simple paso del tiempo no aporta: sin educación la persona no madura.
La madurez es una disposición permanente, pero no infalible. Es una facilidad para el acierto en el saber, en el actuar, en el reaccionar.

La Personalidad es un rasgo suficientemente estable de un sujeto que caracteriza la relación con el medio en su obrar y su padecer.

En el desarrollo psicológico equilibrado de la personalidad, y teniendo en cuenta la dimensión relacional del hombre – con el medio y con los otros hombres – son cuatro las capacidades que han de crecer hasta mostrar una personalidad capaz de desenvolverse adecuadamente en el mundo:
1. Capacidad de afrontar lo arduo. En psicología se denomina “capacidad de afrontamiento”. Esta capacidad radica en el apetito irascible, y crece hasta la propia voluntad. En este punto se habla de virtud de la fortaleza.
2. La capacidad de distinguir medios y fines, o de mesura en el deleite presente. En psicología se habla de capacidad de retardar el deleite en función del conocimiento de objetivos mejores. Su raíz se halla en el apetito concupiscible. En la tradición clásica, a la virtud que se desarrolla desde esta mesura se la denomina templanza.
3. La capacidad de reconocer empáticamente al otro en cuanto otro, en orden a un trato adecuado.
4. La capacidad de decidir atendiendo a lo real. En el ámbito de la ética filosófica, la virtud que dispone a la persona para actuar correctamente en cada situación particular es la prudencia.

H.H. MAGDALENA SOFÍA HERNÁNDEZ CASTANEDA. dijo...



LO QUE CONVIENE SABER DEL TEMA 2 SOCIOLOGÍA
H. MAGDALENA SOFÍA HERNÁNDEZ CASTANEDA.

2. Cómo podemos comprender "causalmente" qué es un ser vivo.
Podemos comprender causalmente que es un ser vivo mediante las tres consideraciones que con respecto l orden de las cosas se nos dice.
La materia queda descartada como causa de la vida, pues si lo fuera, todos los cuerpos estarían vivos.

1. El orden es una cualidad no material que se da en lo material.
2. El orden sólo puede ser concebido por una inteligencia.
3. El orden se busca con vistas a un fin: la perfección del conjunto.
Vivir no es algo que el animal haga, sino la causa (“elemento antecedente con dependencia en el ser”) de todo lo que hace.
Por lo que en el ser vivo no son las partes las que explican el todo, sino las partes sólo el todo.

10. Qué criterios podemos seguir para educar las emociones.
Las emociones pueden y deben ser educadas para ajustarlas a la propia realidad y a la del mundo entorno.
Algunos criterios para discernir y plantear estrategias de acción en torno a la madurez emocional son:

a. Que la reacción emocional sea proporcional a la causa que lo produce – tanto en su dimensión cognitiva, fisiológica como conductual --.
b. Habrá que procurar que las respuestas se hagan conscientes, para poder verbalizarlas y aplicar el criterio anterior. Hablar, objetivar, es uno de los mejores modos de educar las emociones, siempre que se tenga deseo de adecuar la emoción a la realidad.
c. Es importante que la conducta no impida la reflexión sobre el ajuste de la propia realidad: en general las pérdidas de control nos ayudan a madurar.
d. Que las emociones no rompan los proyectos vitales – no hagan caprichosas nuestra vida --.
e. Facilitar que lo bueno en sí guste y lo malo en sí disguste.
14. Cuáles son los pilares de la personalidad madura
1. Capacidad de afrontar lo arduo. Su déficit impide al sujeto realizar operaciones propias de quien debe superar obstáculos, situación necesaria para vivir en un contexto real. Por otro lado, la ausencia total de dicha capacidad, impide un vivir humano mínimamente protagonizado. En este punto se habla de virtud de la fortaleza.
2. La capacidad de distinguir medios y fines, o de mesura en el deleite presente. En psicología se habla de capacidad de retardar el deleite en función del conocimiento de objetivos mejores. Su raíz se halla en el apetito concupiscible. En la tradición clásica, a la virtud que se desarrolla desde esta mesura se la denomina templanza.
3. La capacidad de reconocer empáticamente al otro en cuanto otro, en orden a un trato adecuado.
4. La capacidad de decidir atendiendo a lo real. En el ámbito de la ética filosófica, la virtud que dispone a la persona para actuar correctamente en cada situación particular es la prudencia.
Podría añadirse como última nota o pilar el rasgo del sentido de filiación – el agradecimiento subyacente en su vivir –.